Cumbre de la Unión Africana: Hambre en el Cuerno de África

El pasado 25 de agosto tuvo lugar en Addis Abeba, Etiopía, la Cumbre de la Unión Africana que organizó la Comisión de la Unión con el objetivo de recaudar fondos para el Cuerno de África y que fuera convocada en los siguientes términos:

Una sola África – Una sola voz contra el hambre 

La Comisión de la Unión Africana[i], preocupada por las crisis humanitaria, de los alimentos y nutricional provocadas por la sequía en la región del Cuerno de África decidió organizar una conferencia de donantes con el objetivo de recaudar fondos para ayudar a las poblaciones afectadas y asimismo para concientizar a los Estados Miembros de la Unión Africana y la comunidad internacional en general sobre la apremiante necesidad de alivio que exige la situación. Una vez más el Cuerno de África y, en especial, Somalia, padece una severa sequía, tan extrema que se ha declarado la hambruna en dos regiones de Somalia. Se estima que este será el año más seco en varias décadas, tanto como el registrado en 1950-51, en unas 11 a 15 zonas pastorales evaluadas, y que más de 11,5 millones de personas (de las cuales 3,3 millones solo en Somalia) necesitan urgente asistencia humanitaria. Existe una creciente preocupación de que los impactos negativos de la sequía vayan en aumento. Es igualmente importante destacar que otros países han sido afectados y que la magnitud de la crisis es motivo de preocupaciones en toda la región del Cuerno de África. La única diferencia entre los países afectados es el nivel de las capacidades con que cuentan para hacer frente a la crisis y mitigar sus consecuencias. La peor situación se vive en Somalia, donde la gestión de gobierno atraviesa seria dificultades y las instituciones estatales no funcionan debido a una prolongada situación de conflicto.

Es importante reconocer el hecho de que existe ya una gama de programas internacionales en curso para despertar conciencia sobre la necesidad de intervenir para aliviar la situación actual y para recaudar fondos a tales efectos. Se estima que se precisan de momento entre US$500 millones y US$600 millones.

Funcionarios de la Comisión Africana anunciaron que se habían obtenido alrededor de US$351 millones, pero en realidad de esa cifra US$300 millones corresponden a un préstamo del Banco Africano de Desarrollo que será desembolsado a lo largo de los siguientes cuatro años, por lo que no se cuenta con esos fondos para utilizar ya mismo en la emergencia.

Terminada la reunión surgieron críticas directas contra los líderes africanos, ya que sólo asistieron a la misma cuatro Jefes de Estado; de Etiopía, Somalia, Djibouti y Guinea Ecuatorial.

Por otra parte, solo 21 países de la Unión Africana (formada por 54 países) prometieron contribuir con US$46 millones, de los cuales US$20 millones son el aporte de tres Estados: Argelia, Angola y Egipto.

Otro punto a señalar es que los países pequeños, como Gabón y Gambia, comprometieron fondos más allá de lo previsto, dada la escala de sus economías, y que grandes naciones donaron sumas muy magras, como Nigeria que prometió US$2 millones, o Sudáfrica –la economía más fuerte del continente– cuya promesa fue de US$1.300.000.

Algunos analistas dicen que muchos gobiernos son reacios a entregar fondos a grupos de ayuda, otros responden que en ese caso podrían hacer sus contribuciones en especie, manejadas por equipos propios. La gente común reclama, por su parte, que por una u otra vía los gobiernos se ocupen de la situación ahora.

Desafortunadamente hasta ahora pocas voces respondieron al llamado de una sola África, y una sola voz contra el hambre.

PoliticaPress