Estados Unidos: Recortes en el gasto militar

Tras los ataques del 11 de septiembre el presupuesto militar de Estados Unidos aumentó significativa y sostenidamente. El país gastó no sólo en seguridad interna sino también en las guerras de Iraq y Afganistán. En consecuencia el presupuesto se incrementó hasta llegar a US$700.000 millones (de US$316.000 millones en 2001 a US$708.000 millones en 2011), en tanto que las ganancias de la industria de la defensa se cuadruplicaron, alcanzando los US$25.000 millones en 2010.

En cuanto al gasto en seguridad interior, que abarca desde la seguridad de los aeropuertos hasta el control de fronteras, docenas de organismos gastaron US$70.000 el año pasado, lo que representa un incremento con respecto a los US$37.000 millones que se gastaron en 2003, primer año de funcionamiento del Departamento de Seguridad Nacional.

Pero ahora el país necesita rebajar drásticamente su enorme déficit y el Congreso acordó el último mes reducir el gasto militar en US$350.000 millones a lo largo de diez años, y si los congresistas no logran llegar a un acuerdo para reducir el déficit a más tardar en el mes de noviembre próximo, el presupuesto de defensa sufrirá automáticamente un recorte adicional de US$500.000 millones en el mismo período decenal.

El Secretario de Defensa, Leon Paneta, dijo en un mensaje enviado a las tropas y a los empleados civiles del Pentágono[i]  que: “Como parte de los esfuerzos que está haciendo la nación para poner sus finanzas en orden los gastos en defensa deben ser – y creo que serán– parte de la solución”.

Sin embargo advirtió que cualquier recorte “apresurado” podría poner en peligro la seguridad nacional.

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