No hay buenas noticias para Europa

Declaración del Presidente del BCE

Declaración introductoria pronunciada en la conferencia de prensa del Banco Central Europeo (BCE)[1]

Jean-Claude Trichet, Presidente del BCE

Vítor Constâncio, Vicepresidente del BCE

Frankfurt am Main, 4 de agosto de 2011

Sobre la base de sus análisis económicos y monetarios regulares, el Consejo de Gobierno ha resuelto mantener sin cambios las tasas de interés clave del BCE.

Debido a las renovadas tensiones que experimentan algunos mercados de la zona del euro el Consejo de Gobierno ha decidido hoy llevar a cabo una operación de refinanciación suplementaria a más largo plazo a fin de proporcionar liquidez, con plazo de vencimiento de aproximadamente seis meses.

La operación se anunciará el 9 de agosto de 2011.

En cuanto a las políticas fiscales el Consejo subraya la necesidad de una estricta y oportuna implementación de los programas de ajuste del FMI/UE por parte de Grecia, Irlanda y Portugal. Además destaca la importancia del renovado compromiso de los Jefes de Estado de la zona del euro de cumplir estrictamente los objetivos fiscales acordados. Para varios países esto requiere anunciar e implementar medidas adicionales y más tempranas del correspondiente ajuste fiscal. Aquellos países cuya evolución económica y fiscal es mejor de lo previsto deberían aprovechar esa oportunidad para reducir más rápidamente sus déficit y deudas.

Ninguna buena noticia.

Citas seleccionadas de la declaración:

Tal como se preveía, los recientes datos económicos indican que se produjo en los últimos meses una desaceleración del ritmo del crecimiento económico, tras haberse registrado una fuerte tasa de crecimiento en el primer trimestre.

Por otra parte, los riesgos pueden ir en aumento, lo que se relaciona con las actuales tensiones en algunos segmentos de los mercados financieros de la zona del euro así como con otros acontecimientos mundiales y con la posibilidad de que esas presiones afecten negativamente la economía real de la zona del euro. Estos riesgos se relacionan también con aumentos adicionales en los precios de la energía, presiones proteccionistas y la posibilidad de una corrección desordenada de los desequilibrios mundiales.

Los riesgos relativos a la evolución de los precios se mantienen al alza, lo que guarda relación, en especial, con precios de la energía superiores a los tomados como supuesto. Además, existe el riesgo de que el aumento de los impuestos indirectos y de los precios administrados sea mayor también que el de los supuestos actuales, debido a la necesidad de consolidación fiscal en los próximos años. Finalmente, los riesgos podrían ser todavía mayores si las presiones sobre los precios internos en la zona del euro son más fuertes de lo previsto.

En cuanto a la política monetaria es esencial que la evolución reciente de los precios no dé lugar al aumento de presiones inflacionarias masivas.

En resumen, el BCE mantendrá la tasa de interés, inyectará dinero en el sector bancario a partir del 9 de agosto con préstamos o refinanciación de préstamos a seis meses, en tanto exhorta a los países de la euro zona a cumplir el objetivo fiscal acordado, anunciando que esto último exigirá que varios países tomen medidas de ajuste adicionales. Aunque nada dice sobre asistencia directa a España e Italia.

En cuanto a las evaluaciones, destaca que el crecimiento se desacelera, los riesgos aumentan, los precios y las presiones inflacionarias también aumentan y las perspectivas son desalentadoras.

En la conferencia de prensa el Presidente Trichet dejó entrever que el BCE estaba hoy comprando deuda pública de algunos países de la periferia europea, en un intento por frenar la especulación contra España e Italia.

Esto último –la compra de bonos públicos– y las evaluaciones del BCE, algunas de las cuales aparecen arriba en las citas seleccionadas, dicen más sobre la compleja situación europea que las medidas concretas adoptadas.

PoliticaPress

 


[1] http://www.ecb.int/press/pressconf/2011/html/is110804.en.html