Dólar versus yuan versus otras monedas

El Senado de Estados Unidos aprobó el proyecto de ley de supervisión de los tipos de cambio

El Senado de los Estados Unidos acaba de aprobar, por 63 votos contra 35[i],  el proyecto de ley de supervisión de los tipos de cambio.

Si el proyecto es aprobado en la Cámara de Representantes, Estados Unidos contará con un mecanismo para penalizar a los países que a su criterio manipulan el tipo de cambio, subvalorando sus monedas y subsidiando así sus exportaciones, y aplicará aranceles más altos a los bienes exportados a Estados Unidos desde esos países.

El proyecto apunta en particular al yuan, pero es aplicable a otras monedas, y operaría como una suerte de “derecho compensatorio” frente a medidas de intervención en el mercado de divisas, consideradas “proteccionistas” y contrarias a las normas del comercio internacional.

Funcionarios americanos sostienen desde largo tiempo que China manipula el valor del yuan de manera sistemática, haciendo que sus exportaciones a Estados Unidos sean más baratas y provocando que las exportaciones de Estados Unidos a China sean más caras. La escala de tal subvaloración es motivo de controversia; algunos expertos sostienen que rondaría el 30%, otros el 50%, y sus contrapartes chinos dicen que el tipo de cambio de su moneda frente al dólar registra valores reales.

Senadores de ambos partidos aducen además que esta valoración artificial del yuan golpea también al empleo y la competitividad de los bienes de Estados Unidos.

Desde hace unas dos semanas, cuando el Senado de Estados Unidos habilitó los debates sobre el proyecto (por 79 votos contra 19), se han levantado voces de oposición, alarma y enojo. Las primeras provienen de grandes corporaciones estadounidenses con fábricas o intereses en China, las de alarma del Ejecutivo americano, que aducen que en estos asuntos es preferible la diplomacia que el enfrentamiento y las últimas, en particular, de funcionarios chinos que rechazan las acusaciones de manipulación del yuan y alertan sobre tensiones comerciales entre ambos países.

El cabildeo de las grandes corporaciones se ha hecho sentir con paso firme en esferas ejecutivas y legislativas. miembros de la Administración Obama han hecho pública su preocupación al respecto y algunos senadores cambiaron su postura inicial; aunque la mayoría mantuvo su respaldo (63 senadores).

Y aunque se descuenta que el proyecto tiene también amplio apoyo en la Cámara de Representantes, no es un hecho a esta altura que se convierta en ley; los republicanos están divididos al respecto, y las corporaciones tienen más adeptos en ese cuerpo.

China, por su parte, reafirma su posición de rechazo a tales acusaciones[ii], y retruca que no es el valor del yuan el causante de la pérdida de empleos o del aumento de la deuda de los Estados Unidos[iii], y redobla la apuesta bajando la banda de apreciación del yuan, señalando expresamente que se trata de una medida de “advertencia”.

Funcionarios chinos imputan que la medida “proteccionista” es la americana, que abre cauce a reclamos formales en el seno de la Organización Mundial del Comercio (OMC), y que no es una buena señal para las relaciones entre ambos países.

Sin embargo, la tensión comercial con China y las presiones con respecto a su política cambiaria, no son nuevas, tampoco las acusaciones cruzadas entre ambos países, o las contramedidas respectivas, que ocupan regularmente los titulares de los medios de prensa  y son consecuencia de actos de uno u otro de ellos, incluidos sus mutuos diferendos ante la OMC.

La noticia, por ahora, es que el proyecto llegó al recinto del Senado –después de debatirse oficiosamente durante largo tiempo–  y que contó con el respaldo de ambos partidos.