OCDE – Brasil: Logros sin precedentes en reducción de la pobreza y la desigualdad

Sin embargo, según la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), se requieren más reformas para aprovechar los recientes éxitos.

En el último Informe Económico de la OCDE sobre Brasil[i], se sostiene que la economía brasileña se ha recuperado rápidamente de la crisis económica global, pero que se requieren reformas adicionales para impulsar el crecimiento a largo plazo, fomentar la inversión y reducir más los niveles de pobreza.

“Sólidas políticas económicas han ayudado a Brasil a capear la crisis financiera mundial, pero, más destacable aún es el progreso sin precedentes que ha logrado el país en cuanto a sus objetivos sociales, incluida la reducción de la pobreza y la desigualdad”, sostuvo el Secretario General de la OCDE, Ángel Gurría.

Tomando datos del IPEA (Instituto de Pesquisa Econômica Aplicada), en el informe se destaca que el país logró reducir en un 25% el porcentaje de personas que viven bajo la línea de pobreza; que pasó del 45% de la población en 1993, al 20% en 2009.

En el estudio se pronostica que el crecimiento del producto interno bruto (PIB) se desacelerará a un poco menos del 4%  a lo largo de los próximos dos años, lo que representa un disminución con respecto a la tendencia porcentual anual (4,5%), pero francamente superior a la tasa media de los países de la OCDE.

Contener la inflación, actualmente por encima del limite superior de la gama tomada por el país como objetivo, que va del 2,5% al 6.5%, sin provocar tensiones al alza del tipo de cambio, es el más inmediato desafío macroeconómico.

La aplicación de diversas medidas de política para atenuar la volatilidad del tipo de cambio – incluidas las que restringen temporalmente los flujos de capital de corto plazo – es entendible, dada la incertidumbre que enfrenta la economía global, pero Brasil debería dar un lugar más destacado a la consolidación fiscal, sostiene el informe.

Las medidas sobre recorte del gasto público anunciadas a principios de año combinadas con el establecimiento de objetivos de superávit presupuestario para los próximos tres años, son bienvenidas, y el Gobierno debería continuar en esa dirección, según la OCDE. El programa de transferencias de efectivos Bolsa Familia ha sido muy exitoso en el combate contra la pobreza infantil, y debería mantenerse e incluso ampliarse.

En el informe se centra la atención en el aumento sostenido del valor del real brasileño en los últimos años, lo que despierta preocupaciones sobre la competitividad del país a largo plazo.

Hacia el futuro, y como medio de atraer e impulsar inversiones, en el documento se recomiendan medidas de reforma tradicionales –como la reforma del sistema de pensiones, mayor desarrollo del sistema financiero, menor carga fiscal y menores tasas de interés—, y mayor gasto en infraestructura.

PoliticaPress